La ilusión de los comienzos

Este puede ser el mes del “¡vaya rollo, otra vez al cole! “O puede ser también el mes de los comienzos, el maravilloso borrón y cuenta nueva, la oportunidad extraordinaria  de organizarse otra vez, y hacerlo bien, para que nuestro biorritmo se adapte cuanto antes a lo que esperamos de nosotros y nuestro espíritu se disponga a disfrutar de ello con realismo y humildad.

En la capacidad de ilusionarse de todo ser humano hay siempre una buena dosis de alegría y el empuje necesario para comenzarlo todo, el curso, los horarios, las responsabilidades nuevas y mayores. Y hay además tantas posibilidades en el horizonte como capacidad de apreciarlas en su justa medida, sin que nuestros sueños las empujen a convertirse en algo inalcanzable, pero convencidos de que podremos afrontar los nuevos retos y lograr muchos de ellos con esfuerzo, constancia y agradecimiento.

Es tan importante encarar el nuevo curso con ilusión que de ello dependerá en buena medida la actitud de los niños para todo el trimestre y la capacidad de adaptación a una realidad que, aunque a veces les cueste entenderlo, se nos regala, no se nos impone. Porque esa es precisamente la clave. Todo puede ilusionar si aprendemos a mirarlo con los ojos de la gratificante posibilidad que no alcanza a todos -ya lo hemos dicho aquí otras veces- pero ha llegado por fortuna hasta nosotros tan solo por ser quien somos y estar rodeados de esas circunstancias que nos dan acceso al conocimiento y, con él, a la libertad. ¡¡¡Casi nada!!!

Los compañeros que se incorporan, la nueva clase, el reencuentro con los amigos y esos profes que han conseguido calar de algún modo. También las nuevas responsabilidades, por qué no: lo interesante de las materias añadidas al subir de nivel, el temario del curso o la novedosa forma de afrontarlo… Toda realidad puede observarse con una perspectiva ilusionante sin necesidad además de adornarla con excesos consumistas que distraigan a nuestros niños y disfracen de ilusión la vuelta al cole.

Si no es necesaria una mochila porque la del pasado año está en perfecto estado o la caja de pinturas permanece completa y con la mina afilada, no es preciso comprar por comprar. Es más, la conciencia de la austeridad ayudará a los pequeños a comprender que en la vida es importante consumir solo cuando es necesario, no solo por evitar un gasto absurdo, sino porque hay una línea muy fina entre consumo y consumismo y porque sobrepasarla no debería ser solo un problema económico sino de conciencia. No estaría mal que hiciéramos con ellos un ejercicio imaginario de visualización. Qué pasaría si cada año todos los niños del primer mundo tirasen sistemáticamente a la basura el estuche, las pinturas y la mochila que compraron el año anterior solo porque un diseño nuevo, con los dibujos del momento, se ha impuesto en la moda escolar. No vendría mal que imaginaran las montañas de basura y lo que tardaría en desaparecer del planeta, la cantidad de material nuevo que habría que volver a producir, con el consiguiente gasto energético, o lo más importante de todo, las inhumanas condiciones laborales a las que aboca una producción desmedida en algunos países en los que niños como ellos se ven obligados a trabajar por casi nada.

Para contagiar ilusión a nuestros niños no todo vale. Es verdad que nunca viene mal un complemento asociado a la nueva etapa, algún aliciente externo o algo que estrenar en el comienzo del curso pero, más que una cosa- que también, siempre y cuando sea necesaria-, puede ser un hábito que convoque y reúna. Pasar la tarde en familia o en pandilla tuneando la mochila con adornos hechos por nosotros y convertirlo en una tradición divertida y entrañable. Quedar en el parque con los compañeros y sus familias para merendar algo especial, ahora que el tiempo aún acompaña. Incluso celebrar una divertida fiesta de bienvenida en el colegio…. Y comprar lo que se necesite, claro está, para comenzar con la mirada puesta en lo más alto, en las estrellas que alcanzarán con mayor facilidad si su ilusión se apoya sobre todo en comprender, aprender y experimentar para la vida y les revelamos que es en el cole donde se les concede tan maravillosa oportunidad.

 

Comunicación Corazón de María